¿Individualidad social? Una da las causas de este fenómeno que experimenta Occidente conocido como una sociedad de corte individualista seria sin duda la vida en la ciudad. Mientras en el mundo rural todo el mundo se conoce y participan del campo, en la ciudad nadie conoce el nombre de su vecino. La época industrial supuso el cambio de población y el comienzo de una nueva etapa, social, económica y política. Dentro de la gran masa de una ciudad un individuo, está sólo, es dócil, no es persona, participa en la sociedad sólo para su subsistencia, es totalmente ajeno a su entorno, se vuelve cómodo. Políticamente esto es estratégico, la personalidad de los ciudadanos se diluye en la impersonalidad de los individuos. La primacía del bien individual, propuesto en el contrato social de Rousseau, sobre el bien común da como resultado una sociedad mansa y anestesiada muy conveniente a la clase política. A nivel social, la inmensa mayoría de las personas nos encontramos siempre buscando nuestra realización personal, buscamos nuestra identidad, algo que nos distinga, que nos haga particulares y diferentes del resto; lo que conlleva el aislamiento y el total olvido del otro. Todo encuentro con uno mismo es un encuentro con los demás, el otro es nuestro espejo y forma parte de nosotros Mounier afirmaba que la persona es integración, comunicación, compromiso y donación mientras el individuo es evasión, dispersión, separación y egoísmo. El excesivo individualismo en el que vivimos inmersos actualmente sería producto del sistema capitalista. Habría que diferenciar el personalismo que proviene de la cultura grecolatina y judeocristiana y de Revoluciones humanitaristas como la Revolución Francesa en la que se propugnaban derechos como libertad, solidaridad y fraternidad, del individualismo capitalista. El individuo por encima de la colectividad, mientras que la persona sólo se realiza en conjunto con los demás. Para Hobbes y Locke la sociedad seria solo un instrumento a través del cual los individuos pueden realizar sus fines. Por el contrario las sociedades comunitaristas serian todo lo contrario, el bien común primaria sobre el bien individual. Hermetismo, ausencia de familia, comunicación a través de medios técnicos perdiendo la función básica del hombre: la social. La constante búsqueda de la autonomía e independencia, el miedo al compromiso con el otro nos llevan a esta situación en la que muchos nos sentimos solos en mitad de un mar de gente. Asumir que todos somos dependientes del resto, dar importancia al interés común sobre el interés individual, saber que todos somos parte de un todo seria bueno para cambiar esta sociedad de egoísmo y capitalismo salvaje. ¿Ese es el futuro?¿ sociedades comunitarias? ¿lo conseguiremos? ! Juntos podemos!
La calidad de nuestra vida está muy relacionada con el hecho de que vivamos con o sin conflictos. Es importante, entonces reflexionar un poco sobre ¿qué son los conflictos y cómo emergen?
Debemos preguntarnos ¿qué es lo que nosotros hemos creado para que haya conflictos en nuestras vidas? Ya que, para poder vivir sin ellos, tenemos que entender por qué los tenemos.
Es como si tuviéramos una casa con ratones y queremos vivir sin esos animales pero, para lograrlo, tenemos que saber cómo hacen para entrar. Es interesante entender por qué y cómo nosotros creamos este tipo de relaciones conflictivas.
Una de las cosas fundamentales para enfrentar los conflictos y para evitar la creación de nuevos conflictos es la situación de paz interna que todos necesitamos ya que cuando no hay paz interior es muy fácil que haya conflictos afuera. El conflicto es una zona de negatividad donde uno está ubicado.
Para estar en paz tengo que desprenderme de los conflictos, pero yo tengo que querer dejarlos, y para ello normalmente buscamos que existan condiciones de bienestar afuera. Hay toda una serie de conflictos externos a nosotros mismos, pero es uno quien puede escoger si vivir en este ambiente estando en paz o vivir en ese mismo ambiente pero estando en conflicto.
Esa decisión es la que produce toda la diferencia. Muy a menudo queremos que los demás hagan las cosas como nosotros queremos y ahí empiezan los problemas porque los demás no quieren o porque nosotros no queremos.
Las zonas negativas de nuestra personalidad
Existe en nuestra personalidad una zona conflictiva donde uno no está satisfecho, donde uno está viendo el lado negativo de las cosas, como dejándose llevar por ellas. Muchas veces, cuando se entra en conflicto con otra persona por lo general nos ponemos a la defensiva: pensamos que si el otro habla de una determinada manera es para molestarnos, que si nos mira de otra forma es porque nos falta el respeto, es decir, entramos en una especie de “paranoia” que nos hace aislarnos del otro.
Entonces, allí es importante ver cómo es mi mirada, porque, de acuerdo a la forma de mi mirada hacia el otro, así va a ser el conflicto que voy a tener. Si uno empieza a pensar “esta persona quiere pelear conmigo”, entonces ante cualquier cosa que ella haga uno se va a defender, pero debemos entender que fuimos nosotros los que atacamos primero, lo hicimos en la propia mente, de una manera sutil.
Por eso, tenemos que ser conscientes de que todos tenemos zonas internas de fragilidad, zonas que tenemos que cuidar, manejar y curar, porque si tenemos estas zonas de sufrimiento, de dolor o de fragilidad y viene una persona que toque esas zonas, uno la va a atacar. En la medida en que hay fragilidad, frente a cualquier cosa que otra persona nos diga, nos haga, nos toque o nos mire vamos a reaccionar con violencia y vamos a culpar al “otro” cuando, en realidad, nosotros somos quienes tenemos el problema.
Las soluciones
Una forma de aprender a vivir sin conflictos es poder mirar, como en un espejo, nuestros propios conflictos, es decir, mirar nuestras zonas frágiles, agresivas, nuestras carencias pero, al mismo tiempo, fijarnos también en nuestras muchas cualidades.
Es importante darnos cuenta de que la mirada que tenemos puesta en el mundo es la forma en cómo lo percibimos pero, en realidad, no es la verdadera manera en que es el mundo.
Tenemos que poseer nuestra propia visión del mundo, tenemos que ver cómo miramos al mundo y cómo vamos a decidir que vamos a transitar por él: con una mirada conflictiva o con una mirada pacífica.
Si nos dejamos afectar por la negatividad de nuestro entorno debemos preguntarnos ¿por qué nos estamos dejando afectar por esa negatividad? Cuando el ser comienza a fijarse en en esto, se da cuenta que mientras más se deja absorber por la negatividad, más se acrecientan dentro sí sus propios sentimientos de culpa o sentimientos de falta de respeto por sí mismo.
Somos conscientes de que el conflicto no nos conviene. Sin embargo, algunas veces, cuando tenemos problemas adentro, preferimos pelear afuera que hacernos cargo de nuestros conflictos internos.
Cuando tenemos la impresión de que no sabemos cómo resolver esos conflictos, muchas veces actuamos con ira porque queremos tener la razón, pero, al mismo tiempo, no queremos estar muy pendientes de esos conflictos sino dejarlos de lado y luchar contra los demás, luchar contra lo de afuera en vez de luchar contra lo de adentro.
Es bueno que nosotros sepamos observar y ver que existe otra forma de mirar, es decir, otra forma de pensar, otra forma de sentir la realidad.
Sin embargo, si yo no tengo formación, si yo no tengo hábitos, si yo no tengo el “know how” (el saber cómo hacerlo) entonces no podremos enfrentar esos conflictos.
Debemos reconocer que todos tenemos alguna zona con esta tendencia conflictiva en nuestro interior. Por eso, es tremendamente esencial fijarse ¿cuándo empezamos a ser negativos, a ser conflictivos, cuál parte de mi naturaleza estará operando? y decidir si quiero operar así.
Los pisos para escalar los conflictos
Tenemos que aprender a subir al segundo piso de nuestro ser, es decir, aprender a subir al piso de la paz y eso es un entrenamiento porque la gente, por lo general, no vive en este piso, sino en el piso de abajo, en el de los conflictos.
Subir al piso de la paz implica pensar, actuar, mirar, relacionarse, vivir donde hay positividad.
Es importante aprender a ver cómo utilizo mi propio potencial y ver que mis recursos son básicamente mis ideas, mis pensamientos la cantidad de paz amor y la energía que tengo. Todas estas capacidades que yo tengo o las uso para bien o las uso para mal y el aprendizaje está en observar cómo utilizo mis componentes, cómo utilizo mis recursos.
Esto va a ayudarnos a nosotros mismos para que, pese a haber sido formados en un mundo conflictivo, podamos dejar de ser conflictivos nosotros mismos, y ayudar a los que viven en conflictos.
Es decir, nos vamos a definir a nosotros mismos de una manera positiva, vamos a reconocer que vivimos en un mundo conflictivo y vamos a definir nuestra tarea, nuestro propósito.
El poder del silencio y de la comunicación
Para poder vivir sin conflictos, debemos experimentar el silencio absoluto, el silencio donde vive Dios, porque Dios es el único ser que nunca ha experimentado conflictos.
Dios está más allá del conflicto, entiende los conflictos y tiene una tarea relacionada con los conflictos, pero él no los tiene.
El asunto es que podemos escoger cómo vivir en el conflicto y rodearnos de personas que también son conflictivas, las cuales no nos van a ayudar a dejar de ser conflictivos, o bien aceptar que uno es conflictivo pero que realmente quiere dejar de serlo y para lograrlo necesita aprender de alguien que no conoce el conflicto.
Si deseamos ir más allá del conflicto, debemos tener esta relación con este Ser totalmente amoroso, quien nos va a enseñar que estar sin conflictos significa poder entender y enfrentar el conflicto de los demás, o la naturaleza conflictiva de los demás, sin sentirnos amenazados nosotros mismos.
Dios no tiene problemas de personalidad y hay que estar cerca de él porque eso es contagioso: si uno sale con una persona que es muy alegre, rápidamente uno se alegra también pero si uno está con una persona que es extremadamente triste o muy conflictiva, rápidamente uno se enoja.
Por eso, es de suma importancia analizar qué tipo de energía estamos promoviendo, cómo nos estamos manejando, qué calidad de relaciones está dando. Debemos fijarnos en qué damos, qué esperamos, qué tenemos y qué cobramos o cómo lo cobramos y darnos cuenta que la forma esencial de resolver los conflictos es la comunicación.
Sin embargo, la comunicación no es sólo verbal, pues otra forma de comunicación es la manera en la que nosotros juzgamos a los demás, a través de nuestras palabras.
Por eso, cuando uno trabaja mucho en su meta, en el por qué, en el qué quiere y ayuda a las otras personas a acercarse hacia lo que quieren, por lo general las cosas son compatibles.
el teatro nace cuando el ser humano descubre que puede observarse a si mismo y a partir de ese descubrimiento, empieza a inventar otras maneras de obrar…” Augusto Boal.
Desde el nacimiento nos vamos acostumbrando a interpretar “papeles” con los que nos identificamos, que van conformando nuestro “carácter” y actuamos de acuerdo a estos modelos repetitivos y creencias limitadoras que nos impiden el desarrollo hacia una vida más plena y genuina.
El teatro como proceso creativo de autoexpresión, permite ir más allá de lo que es conocido. Es un camino de conciencia, crecimiento y transformación, donde el proceso profundiza la comprensión de las múltiples facetas que habitan en nuestro ser.
ANTECEDENTES Konstantín Stanislavski, 1909: Teatro experimental. Técnicas de interpretación basadas en el análisis psicológico que realizaba el actor al tratar de identificarse con el personaje.
Luigi Pirandello, 1917: Teatro psicológico. Desarrolla su concepción de teatro dentro del teatro.
Jacob Moreno Levy, 1921: Teatro de la espontaneidad. El 1923, junto a la psicoterápia de grupo evolución a teatro terapéutico y psicodrama.
Fritz Perls: Creador de la Terapia Gestalt, vinculado al teatro desde su juventud, fue discípulo del director teatral Max Reinhart en Berlin. Alrededor de los años 60, recupera el accionar teatral como herramienta terapeútica.
CARACTERÍSTICAS En el teatro terapéutico no se pretende formar actrices u actores. Aquí lo terapéuticoenfoca la toma de conciencia del sujeto en los aspectos de personalidad no integrados, las emociones no expresadas, sus corazas corporales, la creatividad y espontaneidad negadas, a la hora de comunicarse consigo mismo y con los demás; y como a través del gesto, el movimiento, el juego, la percepción de los sentidos, la dramatización y la improvisación, puede lograrse la autoregulación del organismo y su transformación.
EL GRUPO Si en “el vivir” queremos concretar deseos, al practicar el gesto teatral, estos se “reviven”, siendo observados por sí mismo y por el grupo, pudiendo así, ser analizados y transformados.
Trabajar en grupo abre un espacio seguro, donde el que participa, puede darse permiso para liberar su espontaneidad (del latín: desde dentro), expresar emociones, miedos, fantasías, deseos, dificultades, generando complicidad, colaboración, responsabilidad en un “atreverse” lúdico, movilizador y comprometido.
OBJETIVOS - Recuperar la espontaneidad, la desinhibición, la capacidad de juego. - Fomentar la autoafirmación y la autoestima, que surge con la toma de conciencia de los factores que la limitan o impiden. - Adquirir nuevos recursos creativos y habilidades para conseguir objetivos y resolver conflictos, dando respuestas adecuadas a una nueva situación o nuevas respuestas a situaciones antiguas. - Mejorar las relaciones interpersonales y la capacidad de trabajo en grupo. - Tomar conciencia de la expresión corporal, voz, gesto, escucha y silencio. - Fomentar el darse cuenta y la escucha del momento presente, que lleva al cambio, a la transformación.
METODOLOGÍA Desde la visión de la Terapia Gestalt y las técnicas teatrales se trabajan:
- Técnicas de expresión corporal, proyección de la voz y el sonido, respiración, relajación y ejercicios de sensopercepción. - Exploración del espacio interno y externo. Ejercicios de visualización. - Juegos de comunicación e interacción grupal. - Desarrollo de la improvisación y la expresión en un trabajo de la escucha de sí mismo y del otro, reconociendo el bloqueo, la negación, los límites, la apertura y la nueva respuesta
¿Cuántas veces has sentido que necesitas descansar del correr incesante de la vida moderna? ¿Cuántas veces has querido salirte del ruido y entrar en el silencio, pero tus pensamientos no paran de repetir cosas que ya no quieres escuchar? Es muy común en nuestros días encontrarte tenso, malhumorado, apretado y no saber qué hacer para aliviar la situación. Estamos viviendo una vida de grandes tensiones que le exigen al ser humano una estabilidad muy grande para no caer en el tan temido estrés, mal común en nuestros días.
El hombre moderno, que es un gran ejecutor, ha olvidado introducirse en sí mismo, ha olvidado ir al lugar en donde está su mayor fortaleza y su fuente de sabiduría. La vida moderna parece estar hecha para evitar, en todo momento, la mirada interna. Se han alcanzado grandes logros en el campo de la tecnología pero no sabemos introducirnos en nosotros mismos, no sabemos buscar la fuente que nos calma la sed y nos da el equilibrio necesario para vivir mejor.
La gran aventura interna comienza con la meditación. Esta es la puerta de entrada a los parajes secretos de tu mundo interno. Es el método que te lleva al contacto con tu propia fuente de vida. Cuando decides meditar, estás encaminándote al reino de la luz y del amor porque solo, en lo profundo de tu corazón, encontraras el equilibrio y la felicidad que has estado buscando.
La meditación se ha definido de muchas formas. Vamos a darte una formulita fácil de entender. Decimos que meditar es hacer que tus emociones y tu mente guarden silencio para que puedas escuchar la voz del alma, de ese ser maravilloso y divino que eres en verdad. Por lo tanto, el objetivo de la meditación es hacer contacto con el alma. Allí está la fuente de sabiduría y de verdad, allí está el amor que se da sin pedir nada a cambio, allí están la fortaleza, el poder y la voluntad. Son tus tesoros, los de verdad, no como aquellos de hierro y de plástico, de cemento y de vidrio, de piedras y metales; y están compuestos de una sustancia muy sutil que tiene la particularidad de no desgastarse o acabarse; nadie te los puede robar y no se devalúan.
Cuando, a través de la meditación, te pones en contacto con tu alma, tu vida comienza a cambiar. Es como si abrieras una llave por donde fluye una energía muy especial que tiene el poder de hacer nuevas todas las cosas. Algo parecido a cuando te enamoras. Tú sabes lo especial que es estar enamorado. La calle vieja de repente es la más bonita porque te conduce a la reunión con el amado o la amada, el sol parece que alumbra mucho más y las estrellas toman un nuevo brillo. Nos inspiramos y sorpresivamente nos hacemos poetas.
Creo que todos estamos de acuerdo en que estar enamorado es estupendo. Si observas bien te darás cuenta que el amor contiene el poder de hacer nuevas todas las cosas porque, cuando nos enamoramos, vemos las cosas distintas, encontramos belleza en todo. Y hasta nosotros mismos expresamos la belleza a través de la mirada, los gestos y el rostro.
Esta misma transformación ocurre cuando, por medio de la meditación, hacemos contacto con el alma. Es tan notorio que si tienes un espejo cerca y te observas al momento de salir de la meditación, lo vas a notar. Y lo van a notar también tus familiares y amigos porque, como el amor, el contacto con el alma no se puede esconder, se nota.
¿Porqué es así? ¿Porqué el parecido? Porque el alma es la fuente de todo tu amor y hacer contacto con tu alma es como hacer contacto con tu otra mitad, con eso que te falta para sentirte completo.
Dios es amor y el alma es un pedacito de Dios. Es tu parte divina. Y es también la parte divina de todos. Lo divino en ti es lo mismo que lo divino en todos los demás seres humanos. Es como una corriente de energía divina, de luz líquida que fluye en todos. Somos partes de un todo mayor que llamamos Humanidad y este hecho es la base real de la fraternidad humana. No es una razón sentimental, es un hecho. Por eso es que cuando un ser humano hace contacto con su alma, el amor aflora como algo natural y se ama a todos los seres porque se hace contacto con esa corriente de vida y de amor que nos hace sentir uno con todos los demás.
El problema del ser humano es que se ha identificado con su personalidad, compuesta por su cuerpo físico, sus emociones y su mente, y se ha olvidado de quién es en verdad. Con la meditación recuperamos la memoria de nuestro origen divino y nos salimos de la memoria del reino animal que nos hace creer en la muerte, en la carencia, que nos hace ser posesivos y egoístas, nos limita con su sentido de propiedad y posesión y nos encierra en nuestras pequeñas propiedades privadas cuando todo el universo es nuestro patrimonio.
Con la meditación comienzas a descubrir tu verdadero mundo. Un mundo de armonía y belleza, de luz y amor, de fuerza y sabiduría. Un mundo que es tuyo; sólo tienes, simplemente, que decidirte a entrar y, poco a poco, los esplendores de tu alma comenzarán a introducirse en tu vida diaria.
LA RELAJACION
Como paso previo a la meditación, es muy importante aprender a relajarte. Observa cuán tenso puedes estar en algunos momentos del día. La vida moderna con sus incesantes prisas, nos induce a contraernos en exceso, por tal motivo, el relajarnos es casi tan necesario como comer. De esta manera podemos soltar las tensiones que suelen convertirse en insidiosos venenos que nos enferman o nos hacen sufrir.
Hay un ejercicio muy bueno que puedes hacer muchas veces al día. Por un minuto suelta lo que estás haciendo, retírate a una habitación tranquila y acuéstate en el piso o sobre una cama con los brazos y piernas relajados. Imagínate que te sumerges en un océano de luz. No pienses en nada, quédate sumergido en la luz. Cuando te levantes, te habrás recargado. Puedes también pararte frente a una ventana y con los brazos abiertos respirar profundamente, imaginándote que inhalas luz y exhalas todas tus tensiones. Lo repites varias veces y luego, con el poder de tu imaginación, visualizas que la luz circula a través de todas tus células y de todos tus órganos y al exhalar la dejas salir para iluminar, alumbrar y ayudar al mundo entero.
Como preparación para la meditación puedes hacer el siguiente ejercicio: te acuestas en el piso y tensas todo tu cuerpo. Como si trataras de entrar en el piso, por un minuto, empujas tu cuerpo hacia abajo. Entonces, empezando por los dedos de los pies, vas soltando, parte por parte, todo tu cuerpo, hasta llegar a la cima de tu cabeza, mientras imaginas que una luz blanca y resplandeciente te rodea y te penetra.
LA CONCENTRACION
La concentración es el arte de mantener tu mente en el lugar que conscientemente le destinas. Desarrollar la concentración no sólo te ayudará a lograr una más profunda meditación sino que te permitirá utilizar tu mente más eficientemente.
Puede suceder que cuando quieras meditar comiences a pensar en otra cosa completamente ajena al tema de la meditación. La técnica para poder superar esta situación consiste en observar el pensamiento que viene a tu mente sin resistir ni pelear. Si te molestas, le das fuerza y no te puedes liberar de él. Si te quedas simplemente observándolo, solito se va.
Si quieres desarrollar el poder de la concentración en la vida diaria, puedes hacer los siguientes ejercicios:
a.- Observa un lugar y luego trata de recordar lo que has visto, incluyendo todos sus detalles.
b.- Cuando escuches música, sumérgete en la melodía sin pensar en otra cosa y trata de distinguir los diferentes sonidos que la componen.
C.- Observa un objeto cualquiera, puede ser una vela, una flor, un árbol. Cada vez que tu mente piense en otra cosa, amorosamente la vuelves hacia el objeto.
Los ejercicios de concentración son muy sencillos. Lo importante es la perseverancia que tengas. Si te esfuerzas, los frutos recompensarán, con creces, tu trabajo.
ANTES DE MEDITAR
1. ASÉATE. Si te das cuenta de que cuando meditas entras en contacto contigo mismo, sentirás el deseo natural de estar muy limpio. Es muy recomendable darse un buen baño antes de meditar. Pero no termines la limpieza con el cuerpo físico, limpia también tus emociones y tu mente. Es fácil. Lo puedes hacer con la ayuda de los elementos. Si cuando te duchas bendices el agua y le pides que de la misma manera que limpia tu cuerpo, limpie y purifique tu cuerpo emocional verás, que al salir del baño, quedas sintiéndote muy liviano. Puedes inclusive, con el poder de tu imaginación, visualizar el agua como si estuviera cargada con partículas de luz multicolor. Luego, ve cómo están tus pensamientos. Si puedes exponerte a una brisa, pídele al viento que limpie tu mente e imagínate que ese viento arranca de ti todo pensamiento negativo. Si no puedes exponerte a una brisa, simplemente imagínatela y pinta la brisa de luz blanca.
Es muy probable que, debido al ritmo de la vida moderna, no puedas ducharte, ya sea porque vas a meditar en el tiempo libre en tu trabajo, en el autobús, o en algún otro lugar que no es tu casa. No te limites por ello, simplemente imagínate que te estás duchando y le pides a los ángeles que te limpien y purifiquen.
2. BUSCA EL LUGAR APROPIADO. En tu casa debes tener un lugar, aunque sea muy pequeñito, que lo dediques a tu meditación. Será tu rinconcito de luz. Lo limpias muy bien y le pides a los ángeles que mantengan ese lugar consagrado a Dios. Puedes poner plantas o flores, pero que sean naturales. El plástico no tiene la vibración de una planta viva y por lo tanto no atrae a los ángeles. Este lugar se irá llenando de la sustancia etérica de tus pensamientos y sentimientos y así irás creando, en el mundo invisible, un camino de fácil acceso a la esfera de tu alma. Notarás, a medida que pase el tiempo, que cuando meditas en ese lugar, se te hace más fácil acceder a tu mundo interno. En los hogares, estos lugares se convierten en una bendición para sus habitantes.
3. RESPIRA COMODAMENTE. Antes de empezar tu meditación, observa tu respiración. No le quieras imponer un ritmo específico, simplemente respira cómodamente pero tratando que sea de una manera profunda y natural. Ten presente que la respiración, unida a ideas luminosas, aporta beneficios incalculables para la vida intelectual, emocional y física.
4. USA ROPA COMODA. Es muy difícil meditar cuando te aprieta la ropa, por lo tanto, suéltate todo lo que te aprieta. Es preferible utilizar tela de alguna fibra natural, como lo es el algodón, el lino o la seda. Estas recomendaciones son, simplemente, para ayudarte a que la meditación sea más fácil pero de ninguna manera son imprescindibles. Puedes meditar con cualquier tipo de ropa. Son muchos los que prefieren meditar vestidos de blanco. Es cuestión de preferencias.
5.UBICATE EN UNA POSICION ADECUADA. No te acuestes porque te vas a quedar dormido. La mejor posición es sentado cómodamente en una silla con la espalda derecha y la cabeza con el mentón ligeramente inclinado hacia adelante. Si puedes sentarte en el piso sobre un cojín, con las piernas cruzadas, en la posición de loto o medio loto, es muy recomendable, pero para la mayoría de nosotros resulta muy incómodo. No se puede meditar si estás incómodo, si te duele una rodilla o se te durmió la pierna. Por lo tanto, la clave aquí es la comodidad, de manera que tu cuerpo físico no te moleste durante la meditación.
6. NO COMAS ANTES DE MEDITAR. Es más difícil meditar cuando estás haciendo digestión; por lo tanto trata de meditar antes de comer. Y muy importante, no medites cuando has ingerido alcohol. Es muy dañino y peligroso.
7. USA SOLO PERFUMES SUAVES Y NATURALES. Si te gusta perfumarte, puedes usar aceites esenciales, ya sean de rosas, eucalipto, o cualquier otro aroma suave, pero ten cuidado con los perfumes muy fuertes porque pueden estimular los centros inferiores y producir resultados distintos a los que estás buscando.
8. MEDITA PREFERIBLEMENTE EN LA MAÑANA, antes de la salida del sol. Para los madrugadores, el beneficio es muy grande. A esa hora la atmósfera está menos cargada de corrientes de pensamientos y el prana es más abundante. El mediodía también es muy bueno, pero se puede meditar a cualquier hora aunque es mejor meditar de día que de noche.
9. ANTES DE MEDITAR NO TENGAS RELACIONES SEXUALES. Permite que pasen por lo menos seis a ocho horas. Tu cuerpo no está en condiciones de desgastar más energía y como la meditación te exige una energía que no tienes disponible, puede ocasionarte trastornos.
CUATRO CLAVES
I - VIGILA TU INTENCION
La intención es como la energía que se le da a una flecha cuando es lanzada al espacio. Ella contiene el deseo y la decisión y algo que va a determinar el éxito, la dirección. Esto es muy importante en la meditación porque si verdaderamente quieres meditar, que es hacer contacto con tu alma, y le das una dirección egoísta a la energía que pones en ello, nunca vas a llegar a tener un éxito completo. El alma es la fuente de todo amor, en ella no hay una pizca de egoísmo. El servicio, el darse en bien de los demás, es su instinto, así como el deseo de autosatisfacerse es el instinto de la personalidad. Por lo tanto, cuando vamos en pos del contacto con el alma, tenemos que tener una intención que no contenga elementos de egoísmo para que nos impulse en la dirección correcta.
Si quieres meditar para sentirte bien, de seguro que al hacerlo lo vas a lograr, te relajarás, ganarás fuerzas y hasta gozarás de buena salud, pero no habrás hecho un verdadero contacto con tu alma que es la que guarda los más grandes tesoros para ti. Querer sentirse bien es bueno y hasta un deseo genuino, pero no es la correcta intención que debes tener al meditar porque contiene un poquito de egoísmo. Pero si tu intención es servir a la humanidad, ayudar al planeta, hacer algo para que el Plan de Dios se establezca en el mundo, entonces la dirección que toma tu energía, al no contener nada de egoísmo, es la correcta y te va a permitir un contacto con tu alma mucho más directo y en menos tiempo.
Si tienes presente que eres parte de ese gran todo que llamamos humanidad, puedes introducir en tus actividades el sentido de que cada cosa que mejoras en ti, mejora a la humanidad. Este pensamiento te ayuda a lograr la correcta intención que es la energía dinámica que te impulsa a lograr la meta trazada.
Hay un sabio tibetano que definió el pecado como pérdida de tiempo en el proceso de evolución. Con la correcta intención ganamos tiempo...
Esta es una clave muy importante, no la subestimes, aquí radica gran parte del éxito de la meditación. Entonces, lo primero a tener en cuenta es la correcta intención. Antes de empezar a meditar puedes decir la siguiente plegaria:
Amado Padre Celestial, quiero servirte a través de mi meditación.
Que mis energías sirvan para aumentar la luz en el mundo.
Que mi amor vaya a aliviar los corazones necesitados.
Que todo lo que pueda lograr como fruto de esa meditación sea para tu Gloria.
Puedes usar cualquier otra oración que contenga la idea del servicio. Hasta un pensamiento bastará si se hace con profundo sentido. Existe un mantram que es muy poderoso porque contiene una fuerte intención hacia lo divino y es utilizado por los discípulos que sirven intensamente el Plan.
En el Centro de la Voluntad de Dios permanecemos.
Nada ni nadie, ni siquiera nosotros mismos, podrá jamás apartar
nuestra voluntad de la suya.
Complementamos esa voluntad con el amor.
Nosotros, el triángulo divino, por amor a nuestros hermanos,
en el cuadrado servimos.
El triángulo representa al alma, tu parte divina y el cuadrado a tu personalidad. Esta afirmación dice que te comprometes a trabajar como alma en el mundo de los hombres. Es muy probable que no signifique mucho para ti en un principio pero, a medida que avances en tu meditación, verás como asumirá un significado muy grande y se convertirá en una corriente de energía que te conducirá al lugar ...
donde la voluntad de Dios es conocida.
II - MEDITA EN GRUPO
Esta es otra de las grandes claves para la meditación. Fíjate lo que sucede. La conciencia que tiene el alma es una conciencia grupal con capacidad de acceder al todo del cual es parte, y la conciencia de la personalidad es una conciencia individual, que no va más allá de la persona. Este es el motivo del porqué a mucha gente se le hace tan difícil meditar. No quieren dejar de lado su conciencia de individuo y con ella quieren hacer contacto con su alma que no tiene ese tipo de conciencia. Es una contradicción. Es como querer nadar en contra de la corriente. Uno se cansa mucho. Cuando meditas solamente pensando en ti y en el beneficio que vas a obtener, estás tomando un camino muy largo y con muchos ramales. En cualquiera de ellos te puedes perder. Puedes entrar al mundo del astralismo, ese mundo emocional de espejismo y distorsión, en donde están todas las imágenes creadas por la emoción humana, como las imágenes que ves en el cine. El problema radica que en el cine tú sabes que lo que ves es una mera proyección, una película, pero cuando éstas imágenes aparecen en tu mundo interno, producto del contacto con el plano astral o emocional, te confundes y crees que son reales y son también, al igual que en el cine, meras proyecciones. También te puedes perder en las mil y una veredas del plano mental de la humanidad y sus elucubraciones, que te hacen creer dueño y señor de la verdad. Si te introduces en esos caminos tortuosos no quiere decir que te condenas, simplemente pierdes mucho tiempo, mientras tu alma espera por ti. La meditación grupal es como una inmensa avenida de luz que te conduce directamente al reino del alma, más allá de la emoción, más allá de la mente.
Es muy importante que distingas la meditación grupal del hecho de juntarte con tus amigos a meditar. En la meditación grupal comienzas a tomar conciencia de que tus compañeros y tú son una misma cosa, son la Humanidad, y te fundes con ellos, sin distancias ni diferencias. Meditación grupal es disolver las fronteras de piel, de sentimiento y de pensamientos que nos separan de nuestros compañeros para formar un organismo nuevo, producto de la unión de todos. Es perder, por un momento, la conciencia de separación para disolvernos en la gran fraternidad humana.
La personalidad suele estar temerosa de la conciencia grupal porque cree que, en ella, puede perderse. Había una vez una gotica de agua que se encontraba temblorosa, frente al mar, porque tenía miedo de perderse en el gran océano y sabía que si se quedaba fuera, el viento la iba a secar. Temerosa se lanzó y cuál sería su sorpresa al comprobar que ella era el mar. Esto mismo le sucede al individuo que teme perderse en la conciencia grupal; cuando por fin decide lanzarse a esta gran aventura interna, se expande tanto, tanto y tanto, que se da cuenta que en vez de perderse, lo que hace es crecer.
Cuando medites en tu casa, en la soledad de tu lugar preferido, únete mentalmente a tus compañeros de manera que le des a tu meditación la dimensión grupal que tanto ayuda a acceder a la conciencia de tu alma. Puedes elegir a un amigo especial, a todo un grupo, a todos los discípulos de los diferentes Maestros, a toda la humanidad. Como prefieras.
III - HAZ UN VACIO
La forma más efectiva de meditar y hacer contacto con el alma es haciendo un vacío. Soltando, con cada exhalación, todo aquello que nos preocupa, que nos limita, que nos aprisiona, que de alguna forma nos mantiene atados al diario vivir. Es soltar todos los apegos, tanto los malos como los buenos. Es quedarnos simplemente en contacto con la vida, sin pensamientos, emociones o acciones.
Un vacío es un espacio neutro. En nuestra mente, el intervalo entre dos pensamientos es la zona neutra que permite la entrada de ideas superiores que no están condicionadas por el pensamiento de todos los días. Porque si estás repitiendo pensamientos, los nuevos no caben, no llegan. Por lo tanto, sólo en los espacios vacíos de la mente, en los intervalos, es que se produce lo que se conoce por inspiración.
El vacío, el espacio neutro, se produce en nuestra vida diaria cuando nos mantenemos en el medio de dos polaridades sin tomar partido cuando, siendo capaces de ver lo bueno y lo malo de ambas partes, nos situamos en el medio, sin defensa ni ofensa, sin juicio de ningún tipo. Inmediatamente se produce una energía que tiende a la armonía porque estás equilibrando los platillos de la balanza. Y lo mágico es que surge el amor como algo natural,
porque el amor es la sustancia de los espacios neutros.
El punto culminante en la meditación se produce cuando en ella alcanzamos el vacío. Porque entramos en una zona neutra de la conciencia que nos permite el contacto con nuestra dimensión divina. Es como unir el cielo y la tierra. Porque en las profundidades de la materia, en sus espacios neutros, está la fuerza del Espíritu. Cuando alcanzamos un estado de profundo vacío, hacemos contacto directo con la divinidad desparramada por toda la creación y producimos redención en nuestra materia y en todo lo que nos rodea. Te recuerdo que redimir es imponer una vibración superior sobre otra inferior. De esta manera, estamos cambiando la cualidad de la materia, la estamos sutilizando.
Si en tu meditación, después de soltar tus apegos, expandirte y dejarte fluir libremente, visualizas un vórtice de energía que gira vertiginosamente y te metes en él y giras con él, puedes llegar al vacío más fácilmente. Acuérdate que siempre hay una gran diferencia entre visualizar y encarnar. Para llegar al vacío, tienes que convertirte en ese vórtice de energía, tienes que encarnarlo, sentirlo, vivirlo. De todas maneras, el hecho de visualizarlo es un primer paso, te ayuda a llegar al segundo paso, que es el verdadero.
IV - INVOCA A LOS ANGELES
Los ángeles son la sustancia misma de la energía. Ellos, en su infinito movimiento, van substanciando los éteres, dándole forma al pensamiento de los hombres. Toda creación requiere de la participación, tanto de los hombres como de los ángeles. Podemos decir que son nuestra contraparte. Se dice que el hombre piensa y el ángel construye. El ángel evoluciona amando para llegar a pensar. El hombre evoluciona pensando para llegar a amar. El reino angélico, en relación con el reino humano, es femenino, y el reino humano en relación con el reino angélico es masculino.
Los ángeles siempre están presentes en nuestra meditación, por eso es muy importante que trabajes conscientemente con ellos. Los puedes invocar para que te acompañen. Al ángel se le atrae con el amor y con la belleza. Unas flores naturales, un aroma sutil, una música que eleve la vibración, son elementos que permiten el acercamiento a los ángeles.
Es importante que notes la diferencia entre los elementales y los ángeles. Los elementales son los espíritus de la naturaleza, aquellas unidades de vida que son la energía detrás de todas las formas físicas. Ellos son grandes servidores de Dios; son la vida inteligente de la materia. Pero en la meditación, como lo que queremos es unirnos al alma, no invocamos a los elementales, sino a los ángeles que, habiendo salido de la etapa elemental, están en la línea evolutiva igual que nosotros. Ellos se dirigen hacia la gran Unidad y no hacia el mundo de la multiplicidad. Hay grandes ángeles, así como hay grandes hombres; hay ángeles Maestros, así como hay grandes Maestros.
Cuando el trabajo en la meditación se hace con la participación consciente de los ángeles, los resultados son siempre muy superiores. Se nos ha dicho que la nueva etapa humano-dévica (en Oriente a los ángeles se les llama Devas) difiere de las anteriores en la unión libre y voluntaria de los ángeles y los hombres, cuando ambos, con su aceptación mutua al trabajo, forman la ecuación perfecta. De esta manera pueden unirse tan profundamente que en el vórtice de energía no se puede distinguir donde empieza el ángel, dónde el hombre.
Los ángeles se están acercando a la humanidad. Este acercamiento está siendo presentido por todos. Vemos cómo hay un resurgir de la presencia angélica por todas partes. Encontramos libros, música, estatuas, pinturas, todo tipo de objetos inspirados en ellos. Si quieres en verdad profundizar sobre este tema, te recomiendo el tratado más completo que se ha escrito sobre los ángeles. Su autor es Vicente Beltram Anglada, quien escribió: Las Fuerzas Ocultas de la Naturaleza, La Estructuración Dévica de las formas, Los Angeles en la Vida Social Humana.
APRENDE A MEDITAR MEDITANDO
La mejor forma de aprender a meditar es meditando. Por ello hemos querido simplemente darte los pasos básicos para que tú mismo, a través de la experiencia, aprendas la maravillosa ciencia de la meditación. Mucho más podríamos decirte pero creemos firmemente que la mejor forma de aprender algo es haciéndolo.
* La religión no es solo una, sino cientos. * La espiritualidad es una.
* La religión es para los que quieren seguir los rituales y la formalidad. * La espiritualidad es para los que quieren alcanzar la Ascensión Espiritual sin dogmas.
* La religión es para los dormidos. * La espiritualidad es para los despiertos.
* La religión es para aquellos que necesitan que alguien mas les diga que hacer, quieren ser guiados. * La espiritualidad es para los que prestan oídos a su voz interior.
* La religión tiene un conjunto de reglas dogmáticas e incuestionables que has de seguirse sin chistar. * La espiritualidad te invita a razonarlo todo, cuestionarlo todo y decidir tus acciones asumiendo las consecuencias.
* La religión amenaza y amedrenta * La espiritualidad te da paz interior.
* La religión habla de pecado y de culpa. * La espiritualidad te dice ya pasó, no te remuerdas por lo que ya pasó, más bien levántate y aprende del error.
* La religión lo reprime todo, te vuelve falso. * La espiritualidad lo trasciende todo, te hace verdadero.
* La religión se te inculca desde niño, como la sopa que no quieres tomar. * La espiritualidad es el alimento que tú mismo buscas, que te satisface y es gustoso a los sentidos.
* La religión no es Dios. * La espiritualidad es el TODO y por lo tanto es Dios.
* La religión inventa. * La espiritualidad descubre.
* La religión no indaga ni cuestiona. * La espiritualidad lo cuestiona todo.
* La religión es humana, es una organización con reglas. * La espiritualidad es DIVINA, SIN reglas.
* La religión es causa de división. * La espiritualidad es causa de unión.
* La religión te busca para que creas. * La espiritualidad la tienes que buscar tu.
* La religión sigue los preceptos de un libro sagrado. * La espiritualidad busca lo sagrado en todos los libros.
* La religión se alimenta del miedo. * La espiritualidad se alimenta de la confianza.
* La religión te hace vivir en el pensamiento. * La espiritualidad te hace vivir en la conciencia.
* La religión se ocupa del hacer * La espiritualidad se ocupa del SER.
* La religión es lógica * La espiritualidad es dialéctica
* La religión te alimenta el ego. * La espiritualidad te hace trascenderlo.
* La religión te hace renunciar al mundo * La espiritualidad te hace vivir en Dios, no renunciar a El.
* la religión es seguir formando parte de la psicología de las masas. * La espiritualidad es individualidad.
* La religión sueña con la gloria y el paraíso * La espiritualidad te hace vivirlo aquí y ahora.
* La religión vive en el pasado y en el futuro. * La espiritualidad vive en el presente, en el aquí y ahora.
* La religión es un encierro en tu memoria * La espiritualidad es LIBERTAD en CONSCIENCIA.
* La religión cree en la vida eterna. * La espiritualidad te hace consciente de ella.
* La religión te da (promesas) para después de la muerte. * La espiritualidad te da (la iluminación) es encontrar a Dios en tu interior en esta vida en el presente en el aquí y el ahora.
Observando nuestro interior y afinando los detalles que la vida terrenal nos muestra, no hace falta esforzarse para descifrar que la misma gira alrededor de dos polos: El Ego y el Milagro, o lo que es lo mismo, la mente errada y la mente recta o la separación y la unión. La mayoría de los seres humanos hemos estados inmersos en situaciones similares, a continuación describo bajo mi óptica y responsabilidad, lo que considero significan estos dos estados mentales.
El Ego es la fábrica de pensamientos que hemos hecho realidad, pensamientos limitantes, es el sistema de exclusión a la Divinidad; aunque nos recuerde que Esa está allí, es el miedo a dejarnos llevar por un halo de esperanza que nos conduzca al verdadero amor, es la culpa, es el odio a nosotros mismos y la creencia de nuestra separación con la chispa divina. El Ego es carencia, que indica que nos hace falta algo, que tenemos razón de ser, sin saber que el Ser no lo indica una convicción sino más bien una actitud, y para llegar a ésta debemos pasar por situaciones no tan fáciles, reflexivas y por lo demás sanadoras, pero al fin y al cabo paradójicas e inexplicables hasta que tu decides y lo aceptas. En realidad, el problema no radica en el cuerpo, tomando como cuerpo, lo físico, lo tangible, radica “en la mente” es el problema de la culpa y nuestra culpa es una defensa en contra del amor que en realidad somos. Vemos lo que queremos ver o lo que necesitamos ver -como escuchar o ver agua en el desierto- no podemos cambiar el mundo, pero podemos cambiar la forma de mirar al mismo. Sustituimos la culpa de nuestros Egos, que hemos hecho realidad, por lo real de nuestra identidad como espíritu, la cual la chispa de divinidad que poseemos nos lo recuerda constantemente, pero el Ego se encarga de decirnos que no es así, háblale a esa esencia divina y pídele que te aclare tus pensamientos.
Recuerda siempre esto, los errores se corrigen. Ahora, ¿qué son los milagros? Los milagros son como gotas de lluvia regeneradora que caen del cielo sobre un mundo árido y polvoriento, al cual criaturas hambrientas y sedientas vienen a morir y ahora tienen agua; ahora el mundo está lleno de verdor y brotan por donde quieran, señales de vida para demostrarnos que, lo que nace jamás puede morir, pues lo que tiene vida es inmortal. El milagro es El más sano de todos los lugares de la tierra; es aquel donde un viejo odio se convierte en un amor presente. Es la corrección de un pensamiento erróneo o de una percepción equivocada. La mejor forma de corregir ese error, el cual hemos internalizado dentro de nosotros es decidirnos a ir a la raíz del problema, que no es más que la voz del Ego y Perdonar, porque cuando perdonamos, lo que hacemos realmente es sanar dicho problema, porque la fuente básica del mismo es la interpretación y se basa y fundamenta en la culpa. La importancia de reconocer la primacía de perdonar a alguien que está fuera de nosotros, radica en que toda nuestra culpa está solo en la mente, es inconsciente, esto significa que no vemos el problema, no podemos hacer nada al respecto. Una vez más, el Ego fabrica, el Milagro crea.
El milagro, en verdad es la afirmación de la vida eterna, lo cual se convierte luego en un Renacer en términos de que pensamos de manera distinta. Si me siento molesto o disgustado contigo justo este momento; estoy trayendo algo del pasado. Por esta razón y por la experiencia propia vivida muy recientemente lo manifiesto: Es imprescindible perdonar ya que le perdón es el cambio de la forma de mirar el Ego a la de nuestra esencia divina. Un milagro es un servicio, ya que es una manera de lleva r amor a alguien que cree en el miedo y al darle amor o ser un canal de amor para ti que estás atemorizado/a, también lo estoy canalizando hacia mi, lo más amoroso que jamás pudiéramos hacer, no tiene nada que ver con lo que hacemos a nivel de formas, es más bien unirnos los unos con los otros a través del perdón. Cuando en verdad perdonemos y cambiemos nuestra relación de la culpa del Ego al Perdón, entonces sabremos que Dios está allí, los velos de la culpa que lo mantenían oculto, desaparecerán. Para finalizar este pequeño tema, me gustaría dejar una reflexión que de alguna manera me ha ayudado a sanar mi relación en la manera de ver el Ego hacia mi propia esencia, es sencillo pero no es muy fácil, hay que trabajarse mucho, con constancia, voluntad y dedicación, es la siguiente: El verdadero milagro es el amor que lo inspira... Renuncio a la manera de pensar del Ego –ataques, agresiones, ira, celos, mentiras, etc- y escojo la manera de pensar de esa divinidad que albergo en mi interior, “Perdón y Unión”, al ver todas las cosas como oportunidades para aprender, que estoy perdonando.
Nunca antes había experimentado una alegría tan profunda y tan sincera. Me siento cómo un niño recién levantado el día de Reyes. Mis manos torpes de niño ansioso se apresuran para abrir su regalo mientras se deslizan lentamente por tu espalda y temblorosas descubren cada pliegue que hay en ti. Tu calor me va guiando por tus valles, me recreo en tu nuca, acaricio su preciosa curva con ternura. Estás tan llena de vida, me voy impregnando de tu olor mientras recorro muy despacio tu perfecto cuello con los labios. Te voy respirando levemente y recojo tu cabeza con mucho cuidado hasta que suavemente descansa en mi hombro. Cierro los ojos para sentirte cerca, muy cerca de mí. Deseo que este instante no termine nunca, poder quedarme pegado a ti. No quiero despegarme, quiero sentirte hasta fundirme en este abrazo por completo. Sé que soy egoísta porque no quiero compartirte con nadie, ni que nadie más te bese en la nuca que ahora siento tan mía. Sueño con dormirme para siempre amarrado a ti, escuchando el ritmo tranquilo de tu respiración. Amanecer contigo entre las manos disfrutando el calor de este dulce sentimiento que me llena de tí. Me has embrujado por completo, la tibieza de tu cuerpo tan suave, tu hermosa fragilidad, tu cálido aroma, tu piel fresca... No, no quiero compartirte, te siento por completo mía. Es tanto el tiempo que he deseado este encuentro. Hoy que por fin llegaste nada me va a separar de ti, te quiero así, frente a mi, semidesnuda. Besarte entera, explorarte, recorrerte lentamente, hasta aprenderme de memoria el mapa de tu sagrado universo. Protegerte del mundo y que esta infinita sensación de gozo que inunda mi vida, que también es la tuya, no se desvanezca en el tiempo. Imagino que recorremos esta orilla de la playa, hasta que nuestros pasos se confunden en la arena, juntos, cogidos de la mano.
Pero sé que no estamos solos en el mundo y tendré que acostumbrarme a compartirte. Ahora en este momento que nadie nos ve y nadie nos oye, quiero que sepas cuanto te quiero, mi linda princesa.
Oigo voces a lo lejos, cada vez están más cerca. Abro los ojos lentamente y descubro que ya no estamos a solas:
- Carlos, ¿no nos vas a dejar disfrutar de la princesa? Mira que yo soy su abuela.
Sonrío a mi pesar y me desprendo lentamente de ti después de besar con suavidad tu preciosa cabeza:
_Claro que si Carmen. Es su nieta.
Me dirijo al comedor y tu madre me recoge entre sus brazos, me ofrece una copa de cava para celebrar tu nacimiento.
_Cariño, me voy a poner celosa- dice mientras me besa.
Sonriendo, levanto la copa y la dirijo al resto de la familia:
_Brindemos por la princesa. Y con los ojos cerrados saboreo el cava.
Por la blanda arena que lame el mar su pequeña huella no vuelve más, un sendero solo de pena y silencio llegó hasta el agua profunda. Un sendero solo de penas mudas llegó hasta la espuma.
Sabe Dios qué angustia te acompañó qué dolores viejos, calló tu voz para recostarte arrullada en el canto de las caracolas marinas. La canción que canta en el fondo oscuro del mar la caracola.
Te vas Alfonsina con tu soledad, ¿qué poemas nuevos fuiste a buscar? Una voz antigua de viento y de sal te requiebra el alma y la está llevando y te vas hacia allá como en sueños, dormida, Alfonsina, vestida de mar.
Cinco sirenitas te llevarán por caminos de algas y de coral y fosforescentes caballos marinos harán una ronda a tu lado. Y los habitantes del agua van a jugar pronto a tu lado.
Bájame la lámpara un poco más, déjame que duerma nodriza en paz y si llama él no le digas que estoy dile que Alfonsina no vuelve. Y si llama él no le digas nunca que estoy, di que me he ido.